Lee regiones, no solo bases
Cada ciudadela controla las celdas hexagonales más cercanas. Algunas posiciones representan una parte mayor del mundo y pueden cambiar más rápido el porcentaje del Emperador.
Construye territorio conectado
Las regiones vecinas del mismo dueño forman continentes. Las conexiones facilitan la defensa, muestran líneas de suministro y pueden activar una bonificación cuando el grupo alcanza el tamaño necesario.
Protege conectores
Una ciudadela que une dos grupos puede ser más valiosa que una base interior. Perderla puede dividir el continente y eliminar una bonificación.
Interpreta las capitales
La capital marca la región más grande de un continente. No es invulnerable; es una señal de que esa posición representa mucho territorio.
Conserva opciones de reaparición
Tras tu primera conquista, mantén al menos una base defendible. La última ciudadela es infraestructura de supervivencia, no solo puntuación.
Interrumpe al líder
Cuando aparece el contador del Emperador, ataca una región grande, un conector o una frontera expuesta. No necesitas destruir todo el imperio: basta con reducir el porcentaje bajo el umbral.
Piensa en la transferencia
Vencer a un rival establecido puede transferir gran parte de sus bases. Antes de combatir, imagina quién podrá defender el territorio heredado después.